Acerca de Raíces y Alas

Raíces y Alas es un cuaderno público sobre un curso de empoderamiento femenino en Hotmart, revisado módulo por módulo durante casi un año, sin el apuro de la página de ventas. No es un curso, no es una guía de compras, y no compara programas entre sí. Es el registro de una sola persona probando un mismo material semana tras semana, para ver si aguanta cuando se lo trabaja despacio.

Cada entrada dice, sin vueltas, qué pasó con ese módulo en particular: si se completó entero, si quedó a medio mirar, o si se abandonó a la semana siguiente porque el trabajo freelance ocupó el lugar que se le había reservado a la reflexión. No hay promesas de resultados ni frases sobre transformarse. Hay una fecha, un ejercicio, y lo que quedó de él.

El sitio lo escribe Magdalena Aranda, diseñadora gráfica freelance en Asunción, Paraguay. En la página de la autora está su recorrido completo, incluyendo por qué empezó a llevar este cuaderno en primer lugar.

Aviso de afiliados: Raíces y Alas se sostiene gracias a vínculos afiliados. Si llegás hasta un programa a través de uno de esos enlaces y te animás a anotarte, este cuaderno recibe una pequeña comisión de la plataforma, sin que eso cambie ni un guaraní de lo que vos pagás. La comisión no determina qué aparece acá. Solo van a aparecer programas en los que Magdalena está metida ahora mismo, o que abrió el tiempo suficiente como para tener algo honesto sobre la mesa. Cuando algo le queda a medias, también queda escrito.

Nota importante: lo que se comparte en Raíces y Alas es experiencia personal en programas de crecimiento personal y empoderamiento femenino, con fines informativos y de reflexión, sin pretensión de consejo médico, psicológico, terapéutico, jurídico ni financiero. Los programas de este tipo no reemplazan el acompañamiento de un psicólogo, psiquiatra o terapeuta cualificado. Si estás atravesando un duelo, ansiedad, pánico, depresión, dificultades de pareja o cualquier malestar emocional persistente, mantené el contacto con tu profesional de salud mental y usá estos programas como algo que corre en paralelo, nunca como reemplazo. Ante una crisis emocional aguda, la línea de atención psicológica de tu país es el primer lugar al que recurrir.