Magdalena Aranda

Escribe en Raíces y Alas

Sobre la autora

Magdalena vive en Asunción, Paraguay, tiene 31 años y trabaja como diseñadora gráfica freelance para un par de marcas pequeñas locales y unos clientes que la conservan desde antes de la pandemia. A los 28 llegó una racha laboral fea: la agenda llena, los clientes contentos, pero el espacio para pensar se había ido achicando sin que ella lo notara. Las noches terminaban frente al teclado con la cuia de mate ya fría al lado, y ahí entendió que el ritmo de la freelance le estaba comiendo más de lo que quería admitir.

Empezó a leer libros de crecimiento personal casi por casualidad, en una librería de segunda mano, sin mucha convicción todavía. Hace casi un año abrió un curso de empoderamiento femenino en Hotmart. No fue por entusiasmo de seguidora: fue por una pregunta concreta, si el material aguanta cuando se lo trabaja semana a semana, sin saltarse los módulos incómodos ni pisar el acelerador para terminar rápido. Escribe las entradas de noche casi siempre, cuando el último mensaje de cliente ya quedó respondido y de fondo solo se escucha el ventilador del laptop.

Acá va contando lo que va pasando: los módulos que la dejaron pensando, los ejercicios que abandonó a mitad de camino, las semanas en que la rutina se rompió porque llegó un deadline encima y no quedó lugar para nada más. Es una diseñadora paraguaya que documenta su propio proceso: sin título en psicología ni en coaching, sin dar sesiones ni talleres, con toda la incomodidad que eso implica a veces.

Escritos por Magdalena Aranda

Divulgación

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